A las tres de la mañana, su collar habla por él
Una chapa con el QR de tu perro. Quien la escanee —un veterinario de urgencias que no os conoce, un vecino que lo ha encontrado— ve en segundos quién es, a quién llamar, a qué es alérgico, qué medicación toma, cuánto pesa y qué vacunas tiene.
La urgencia nunca avisa con tiempo
Un veterinario de guardia recibe a un perro que no ha visto nunca. No sabe si es alérgico a algo, ni si toma medicación que interacciona con lo que va a ponerle, ni cuánto pesa —y casi todo se dosifica por kilo—. Si hay suerte, alguien le pasa el teléfono de la familia y espera a que lo cojan.
Con la chapa, acerca el móvil al collar y lo tiene delante. No sustituye a nadie ni decide nada: solo hace que quien decide no tenga que hacerlo a ciegas. Es información que ya existe, puesta donde hace falta.
Lo que aparece al escanearla
Lo mismo que ya muestra hoy el pasaporte de emergencia de Wuuf. Ni un dato más: la chapa no abre tu cuenta ni enseña tus documentos.
Quién es
Nombre, raza, edad y su número de microchip.
A quién llamar
Tu teléfono, y el de tu veterinario de siempre.
Sus alergias
Lo primero que pregunta cualquiera antes de pinchar nada.
Su medicación activa
Qué toma, a qué dosis y desde cuándo.
Su peso
Casi todo se dosifica en miligramos por kilo.
Sus vacunas
Cuáles tiene en vigor y cuándo se pusieron.
Puedes ver cómo funciona el código en la página del QR de emergencia o en la guía.
Cómo funciona
Rellenas su ficha
Sus datos, sus alergias, su medicación y sus vacunas. Se hace en la app, es gratis, y puedes subir el informe del veterinario para que Wuuf lo lea por ti.
La chapa lleva su QR
Cada perro tiene un código propio, el mismo que ya puedes imprimir hoy desde la app. La chapa es ese código en metal, para que aguante el barro, el río y los años.
Cualquiera la lee, sin instalar nada
Se escanea con la cámara de cualquier móvil y se abre su ficha en el navegador. Sin app, sin cuenta y sin llamarte para preguntar.
Por qué esto es una lista y no una tienda
Preferimos saber cuánta gente la quiere antes de fabricar cien chapas que acaben en una caja. Así que aquí no hay carrito ni cuenta atrás: te apuntas, y cuando esté decidido el material, el acabado y lo que cuesta, te lo contamos por email para que decidas entonces. Sin precio prometido y sin fecha inventada, porque todavía no los tenemos.
Mientras tanto, el QR de tu perro ya existe y puedes imprimirlo gratis desde la app.
Apúntate y serás de los primeros en tenerla
Déjanos tu correo y te escribimos cuando la chapa esté lista. Nada más: ni cobro, ni reserva, ni compromiso.
Preguntas razonables
¿Hay que pagar Wuuf para que la chapa funcione?
No. La ficha, el QR de emergencia y la cartilla son gratis, y lo seguirán siendo. La chapa es el soporte físico de algo que ya tienes.
¿Y si cambio de teléfono o de veterinario?
Actualizas la ficha y la chapa sigue valiendo. El código no cambia nunca: lo que cambia es lo que hay detrás.
¿Quién puede ver los datos de mi perro?
Quien tenga la chapa delante. Se muestra lo justo para una urgencia — identificación, contacto, alergias, medicación, peso y vacunas — y nada más: ni tu dirección, ni tus documentos, ni el resto de tu cuenta.
¿Puedo pedir una para regalar?
Sí. Dinos cuántas quieres en el formulario y lo tenemos en cuenta al preparar la tirada.
La chapa no sustituye al microchip ni a la identificación obligatoria de tu perro, ni Wuuf sustituye al veterinario: ordena la información para que quien cuida y quien trata decidan mejor.