La primera pantalla: por qué cambia según cómo esté tu perro
Hay una idea detrás de todo Wuuf: nadie conoce a tu perro como tú. Ningún análisis, ninguna báscula, ningún veterinario que lo ve veinte minutos al año. Tú lo ves comer, dormir, pasear y mirarte — todos los días. El problema nunca fue la falta de información: fue que esa información no se guardaba en ningún sitio.
Pero hay una segunda idea, igual de importante, y es la que ordena esta pantalla: la mayoría de los perros están sanos la mayor parte de su vida. Pedirle a quien tiene un perro sano que rellene un diario clínico cada noche es pedirle trabajo que a él no le devuelve nada — y es la razón por la que casi todas las apps de salud para mascotas se abandonan en la segunda semana.
Así que Wuuf no te pide lo mismo siempre. La primera pantalla tiene dos modos, y el que marca cuál toca es tu perro, no la app.
Modo Custodia: tu perro está sano
Si tu perro no tiene ninguna condición activa, la primera pestaña se llama Estado. Y no responde "¿qué me toca hacer hoy?" — responde "¿cómo está mi perro?".
Lo que ves es un veredicto y poco más:
- Arriba, tu perro: su foto, su nombre, su raza, su edad y su peso. Es a quien vienes a ver.
- El veredicto: "Todo en orden", o "2 cosas que mirar" si hay algo pendiente.
- Cinco líneas, cada una accionable: sus vacunas, su desparasitación, su peso, su última visita al veterinario y su QR de emergencia. Si algo falta, se arregla tocando esa línea.
- Su día, si hubo algo: un paseo, una anotación que hiciste con el botón "+".
Y abajo del todo, la frase que resume el modo entero: "Nosotros nos acordamos por ti."
Aquí Wuuf no te pide nada a diario. Ni observación de cierre, ni deberes, ni una racha que mantener a base de culpa. Si todo está al día, el panel dice "todo en orden" y se calla. El ritual de un perro sano no nos lo inventamos nosotros: es la revisión anual del veterinario, y a esa sí te acompañamos — te avisamos cuando se acerca y te preparamos lo que se te olvidaría contarle.
Modo Cuidado Activo: si aparece una condición
Cuando Wuuf detecta una condición en un informe veterinario y tú la confirmas —epilepsia, un problema de corazón, diabetes, leishmaniosis—, la pantalla cambia de nombre y de carácter. Pasa a llamarse Hoy, y sí se convierte en la base de operaciones del día.

De arriba abajo:
- El pulso de la manada. Una línea que resume cómo van las cosas. Si tienes más de un perro, los seleccionas con los chips de arriba.
- A lo largo del día, las tareas con hora: las tomas de medicación (un toque para marcarlas), los paseos habituales, lo que hayas configurado en tus horarios.
- La observación de cierre, al final. La pregunta más importante de este modo.
Nada de esto se "activa" el día que llega el diagnóstico: ya estaba construido. Lo único que cambia es lo que Wuuf te pide, porque ahora sí hay una razón para pedirlo.
La observación diaria: dos toques y a dormir

En Cuidado Activo, cada noche Wuuf te pregunta cómo ha ido el día de cada perro. Si todo fue normal — que será la mayoría de los días — lo confirmas y ya está. Si algo te llamó la atención (un vómito, menos apetito, un día apagado), lo anotas en el momento: energía, apetito, digestión, y una nota libre si quieres.
¿Parece poco? Es justo al revés. El valor no está en la anotación de hoy: está en la cadena. Un "todo normal" no dice casi nada; doscientos "todo normal" con tres días raros en medio dibujan un patrón que ningún cuestionario de consulta puede reconstruir de memoria. Cuando el veterinario de Atila preguntó "¿desde cuándo está apático?", la respuesta no fue "no sé, ¿un par de semanas?" — fue una fecha.
Por eso este trabajo solo se pide cuando hay algo que vigilar. Con un perro sano, esa cadena no responde ninguna pregunta que nadie vaya a hacer.
Qué pasa con lo que anotas
Nada de lo que registras se queda en una lista muerta:
- Alimenta la evolución del QR de emergencia — las 8 semanas que un veterinario ve de un vistazo.
- Da contexto a tu resumen semanal — el email de los domingos que te cuenta la semana con toda la historia detrás.
- Construye tu Camino — lo que cuidas suma Wuffitas a tu saldo.
Y hay una regla que lo protege todo: si un día no anotas, no pasa nada — y no se disfraza. Wuuf nunca rellena huecos ni convierte "no se observó" en "estuvo bien". Sin culpa por lo que falte; sin inventos sobre lo que no se vio.
Preguntas rápidas
¿Puedo observar a diario aunque mi perro esté sano? Sí. Wuuf cambia lo que te pide, nunca lo que te deja hacer: el botón "+" y la observación siguen ahí, y si te apetece usarlos, se guarda todo igual. Lo que no vas a recibir es un recordatorio cada noche para algo que tu perro no necesita.
¿Y si mi perro mejora? El modo vuelve a Custodia. Wuuf sigue al perro: si deja de haber una condición activa que vigilar, deja de pedirte trabajo diario. Lo registrado no se pierde — se queda en su historial.
¿Y si me salto días? La cadena no se rompe: se retoma. Un histórico con huecos sigue valiendo infinitamente más que ningún histórico.
¿Tengo que pesar la comida, medir el agua...? No. Wuuf te pide tu mirada, no un laboratorio. Lo observacional bien hecho — energía, apetito, digestión — ya es clínicamente útil.
¿Cuánto tiempo lleva de verdad? Los días normales, menos de lo que tardaste en leer este párrafo.
Wuuf no sustituye al veterinario. Tus observaciones ordenan información para que los profesionales decidan mejor; ante cualquier señal que te preocupe, tu clínica de referencia.
Empieza a observar al tuyo
Treinta segundos al día. Los mismos que con Atila lo cambiaron todo.
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