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GUÍAS DE OBSERVACIÓN· Actualizado en julio de 2026 · 6 min

Mi perro es positivo en leishmania pero está sano: ¿y ahora qué?

Llega el resultado de una analítica —a veces de un chequeo rutinario, o del test previo a una operación— y pone "positivo en leishmania". Y tú miras a tu perro, que está corriendo detrás de la pelota tan feliz, y no entiendes nada. Si es tu caso, lo primero: un positivo no es automáticamente un perro enfermo. Es una de las cosas peor explicadas de esta enfermedad, y entenderla bien te va a ahorrar muchos sustos.

Positivo no es igual a enfermo

El parásito de la leishmaniosis convive con el sistema inmunitario de cada perro de forma muy distinta. Muchos perros en zonas endémicas —buena parte del sur y el Mediterráneo español— se infectan y nunca desarrollan la enfermedad: su sistema inmunitario mantiene el parásito controlado durante años, a veces toda la vida. Otros sí enferman.

Por eso conviene separar dos palabras que se confunden todo el rato:

  • Infectado sano: da positivo, pero no tiene signos clínicos ni alteraciones relevantes en la analítica. El parásito está, pero controlado.
  • Enfermo: además del positivo, hay signos (piel, pérdida de peso, apatía…) o hallazgos en la analítica que indican que la enfermedad está activa.

No son lo mismo, ni se tratan igual — y saber en cuál de los dos está tu perro es justo el trabajo que viene ahora.

Eso lo decide tu veterinario, no el test

Un test positivo por sí solo no dice en qué punto está tu perro. Para saberlo, tu veterinario va a cruzar varias cosas: el nivel de anticuerpos (no es lo mismo un título bajo que uno muy alto), una analítica completa —con especial atención al riñón y a las proteínas— y la exploración física. Con eso clasifica la situación en un estadio y decide.

Y aquí está la parte que tranquiliza: en muchos perros infectados pero sanos, la indicación no es empezar a medicar de inmediato, sino vigilar con controles periódicos. En otros sí se trata. Cuál es tu caso no lo saca un artículo — pero que tu perro esté positivo y estupendo es, con diferencia, la mejor situación en la que se puede recibir esta noticia.

Qué SÍ está en tu mano

Aunque no haya tratamiento por ahora, no te quedas de brazos cruzados. Hay tres cosas útiles:

  • Protégelo de nuevas picaduras. Aunque ya sea positivo, el repelente sigue importando: reduce la carga de nuevas infecciones y evita que tu perro sirva de fuente para picar a otros perros de la zona. Cómo protegerlo, en prevenir la leishmania.
  • Haz los controles que te marque el veterinario. La vigilancia es el tratamiento en esta fase. Saltárselos es lo único que de verdad puede jugar en contra.
  • Ten una foto de partida. Conocer cómo está tu perro hoy —peso, energía, piel, y los valores de su primera analítica— es lo que te permitirá notar mañana si algo empieza a moverse.

Vigilar sin obsesionarte

Este es el equilibrio difícil: estar atento sin vivir con la lupa puesta las 24 horas. Un buen término medio es apoyarte en un registro sencillo en vez de en la memoria y la ansiedad.

Las señales que conviene tener en el radar son las mismas de la enfermedad activa: descamación o heridas en la piel que no curan, pérdida de peso o de masa muscular, uñas que crecen deprisa, apatía, ganglios inflamados. No para asustarte con cada caspa, sino para que, si aparece un patrón, lo lleves fechado a la consulta en vez de como un "me parece que últimamente…".

La observación diaria de Wuuf construye el fondo de días normales
La observación diaria en Wuuf construye una foto de partida de tu perro sano: peso, energía y estado general fechados, para notar a tiempo si un perro infectado empieza a moverse hacia la enfermedad.

Anotar en Wuuf cómo está tu perro en sus días buenos crea justo esa foto de partida, y guardar cada analítica con su fecha convierte los controles en una curva que se lee de un vistazo. Si algún día algo cambia, tendrás el antes y el después — y esa comparación es oro para tu veterinario.

Preguntas rápidas

¿Se puede curar antes de que enferme? La leishmaniosis no se elimina del todo, ni siquiera en los infectados sanos. El objetivo en esta fase no es curar, sino mantener al parásito controlado y detectar pronto cualquier cambio.

¿Le va a dar sí o sí con el tiempo? No necesariamente. Muchos perros infectados sanos nunca desarrollan la enfermedad. El riesgo existe, y por eso hay controles, pero un positivo no es una cuenta atrás.

¿Puede convivir con mis otros perros? Sí. No se contagia directamente de perro a perro; el riesgo es a través del flebotomo. La clave es proteger a todos con repelente en temporada.

¿Y si en la próxima analítica algo sale alterado? Entonces tu veterinario reevaluará y decidirá si toca empezar tratamiento. No es un fracaso: es exactamente para eso que se hacen los controles.


Esta guía es divulgativa: Wuuf no diagnostica ni trata la leishmaniosis. Interpretar un resultado positivo, estadificar y decidir si tratar o vigilar corresponde siempre a tu veterinario; el registro solo existe para que esas decisiones se apoyen en la mejor información posible.

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