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GUÍAS DE OBSERVACIÓN· Actualizado en julio de 2026 · 8 min

Epilepsia en perros: cómo registrar las crisis (y por qué cambia la consulta)

Si convives con un perro con epilepsia, conoces la peor parte: la impotencia. La crisis llega cuando llega, dura lo que dura, y tú solo puedes acompañar. Pero hay una cosa — una — que está completamente en tu mano y que cambia el manejo de la enfermedad: el registro.

Esta guía es práctica y honesta. No te va a decir qué medicación necesita tu perro (eso es de tu veterinario o tu neurólogo) ni te va a prometer que registrar cure nada. Te va a contar qué información vale oro en la consulta y cómo capturarla sin que se convierta en una segunda enfermedad.

Por qué el registro importa tanto en epilepsia

La epilepsia se maneja casi a ciegas entre consultas: el veterinario ve a tu perro unos minutos cada varios meses y decide sobre la medicación con lo que tú le cuentes. Y la memoria humana es mala testigo — comprime el tiempo ("últimamente tiene más" ¿desde cuándo?), olvida las crisis leves y agranda las recientes.

Un registro convierte "creo que va peor" en algo como: tres crisis en abril frente a una en febrero y una en marzo; las tres de abril, de madrugada; la adherencia a la medicación de abril fue baja. Con lo primero, tu veterinario tiene una sensación. Con lo segundo, tiene un patrón sobre el que decidir.

Durante la crisis: primero tu perro, después el reloj

Lo primero no es apuntar nada: es la seguridad. Aparta lo que pueda golpearse, no le metas nada en la boca, baja la luz y el ruido si puedes, y mira la hora. Cuando pase — y pasa — llega el momento de registrar. Lo que más valor tiene:

  • Cuánto duró la convulsión. Es el dato que más pesa, y no por precisión de cronómetro: lo que importa es si pasó de cinco minutos. Ese es el corte que usa la neurología veterinaria para hablar de status epilepticus, y marca la diferencia entre acompañar en casa y salir hacia el hospital.
  • Cuánto tardó en volver a ser él. La recuperación posterior —minutos, unas horas, todo el día— dice tanto como la crisis. Un perro que convulsiona un minuto y a la media hora está normal no preocupa igual que uno que tarda medio día en reconocerte.
  • Cómo fue: ¿temblor generalizado o de una parte? ¿perdió la consciencia? ¿salivación, pérdida de esfínteres? Sin tecnicismos — descríbelo como lo viste.
  • Cuándo: fecha y hora. Los patrones horarios (madrugada, tras el ejercicio, tras las comidas) son de lo primero que un neurólogo busca.

En Wuuf no tienes que traducir nada a lenguaje clínico. Eliges qué viste —"convulsión o ataque", "se desmayó y se recuperó enseguida", "se le iba la cabeza"— y después la duración y la recuperación en tramos, sin cronómetro. La fecha y la medicación que tomaba en ese momento quedan solas.

Hay una opción que existe a propósito: "se cayó y no sé qué fue". Distinguir una crisis de un desmayo o de un problema de equilibrio es trabajo de tu veterinario, no tuyo. Obligarte a acertar solo consigue que apuntes mal o que no apuntes.

Si puedes, grábalo

Un vídeo de diez segundos vale más que media hora de preguntas. Un neurólogo ve en él cosas que es imposible reconstruir hablando: si hubo rigidez o el perro se quedó flácido, si los ojos se movían, si respondía. Puedes adjuntarlo al episodio, y viaja con él hasta la consulta.

Y no, no es frialdad grabar en ese momento. Es lo más útil que puedes hacer con las manos mientras esperas a que pase.

Entre crisis: la constancia silenciosa

El error clásico es registrar solo los días de crisis. Pero para leer una epilepsia hacen falta las dos mitades: los días malos y el fondo de días normales sobre el que destacan. La observación diaria de Wuuf — energía, apetito, dos toques los días buenos — construye exactamente ese fondo.

Y hay una tercera pieza que a menudo decide más que ninguna: la adherencia a la medicación. Los antiepilépticos trabajan por acumulación; los olvidos irregulares pueden importar tanto como la dosis. Marcar cada toma en Hoy hace que tu adherencia real — no la teórica — esté disponible para tu veterinario.

Medicación y evolución, juntas en el QR
La cuadrícula de evolución del QR de Wuuf: semanas de señales junto a los marcadores de medicación (▼ inicio, ✓ completado). En un perro con epilepsia, ver crisis y adherencia en la misma vista es exactamente la conversación que tu veterinario quiere tener.

En la consulta: llega con el patrón, no con la memoria

Con el registro hecho, la revisión cambia de naturaleza. En lugar de reconstruir de memoria, tu veterinario ve tres números de un vistazo: cuántas crisis este mes, si alguna pasó de cinco minutos, y cuánto tardó en recuperarse la peor. Debajo, cada episodio con su tipo y su detalle, y el calendario del mes con los cambios de medicación superpuestos — que es lo que responde a la pregunta de verdad: ¿le está funcionando el tratamiento?

El QR de emergencia de tu perro lleva todo eso, más lo crítico para una urgencia: su medicación de rescate la primera, sus alergias y sus analíticas fuera de rango. Por si te pilla lejos de tu clínica de siempre.

Cuándo no toca registrar sino llamar

El registro es para el manejo, no para la emergencia. Hay tres situaciones que son motivo de veterinario inmediato:

  • Una crisis de cinco minutos o más, o que no cede.
  • Más de una crisis en 24 horas, aunque entre ellas parezca recuperarse. Suele requerir hospitalización.
  • Una primera crisis sin diagnóstico previo.

Primero la llamada; el registro puede esperar. Wuuf te avisa de las dos primeras en cuanto marcas la duración —antes incluso de que termines de guardar— y te deja llamar a tu veterinario desde el propio aviso. Esos avisos son gratuitos: avisar de una urgencia no es algo por lo que se deba pagar.

Preguntas rápidas

¿Y si no vi la crisis entera? Registra lo que sí viste, y di lo que no ("me la encontré ya en el suelo"). Un dato honesto a medias vale más que uno completo inventado.

No sé si lo que le pasó fue una crisis. Mejor. Elige "se cayó y no sé qué fue" y, si pudiste, adjunta el vídeo. Ponerle nombre es trabajo de tu veterinario; el tuyo es contar qué viste.

¿Cada cuánto registro entre crisis? Cada día, treinta segundos, en el cierre del día. Es el fondo lo que da sentido a los picos.

¿Puedo registrar en Wuuf sin diagnóstico confirmado? Puedes anotar todo lo que observes desde el día uno. La condición como tal entra al sistema cuando un informe veterinario la respalda — así el histórico clínico de tu perro se mantiene limpio.


Esta guía no es un protocolo médico y Wuuf no diagnostica ni trata. La epilepsia de tu perro la maneja tu veterinario o neurólogo; el registro existe para que esas decisiones se tomen con la mejor información posible.

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